FAQ

26 preguntas están disponibles

MÁS INFORMACIÓN

¿Cuáles son los diferentes métodos de replicación disponibles?

En el caso de los ETF gestionados en réplica sintética, la réplica del índice se consigue mediante el uso de un swap de rentabilidad total (total return swap), es decir, un contrato de swap en el que un banco de inversión (la contraparte) intercambia la rentabilidad del índice por otra rentabilidad.

En el contexto de la réplica sintética, existen dos tipos de estructuras:

- Las estructuras "no financiadas", las más comunes, en las que el fondo utiliza su cash (generado por las suscripciones al fondo) para comprar una cesta de valores que posee y cuya rentabilidad se intercambia por la del índice de acuerdo con las disposiciones del total return swap;

- Estructuras "financiadas" en las que el fondo transfiere su cash a la contraparte, a cambio de la rentabilidad del índice, de acuerdo con las disposiciones del total return swap.

En el caso de réplica física, cuando se utiliza préstamo de valores, y de réplica sintética, implican un riesgo de contraparte. El riesgo de contraparte refleja el impacto en el valor liquidativo del fondo del incumplimiento de la contraparte del préstamo (en el caso de la réplica física) o de la contraparte del banco de inversión del swap de rentabilidad total (en el caso de la réplica sintética). De acuerdo con la normativa vigente sobre UCITS*, el fondo debe garantizar que el riesgo de contrapartida resultante del uso de instrumentos financieros a plazo se limitará en todo momento al 10% del patrimonio neto del fondo por contrapartida.

*UCITS: Organismos de Inversión Colectiva en Valores Mobiliarios - UCITS V: Directiva 2014/91/UE de 23 de julio de 2014.

Lea menos
Lea más

MÁS INFORMACIÓN

¿Qué es un ETF a corto? ¿Qué es un ETF apalancado?

También llamados ETF inversos, los ETF a corto aplican una estrategia que ofrece una exposición inversa (tanto al alza como a la baja) a la rentabilidad diaria de un índice. Así, en caso de variación a la baja del mercado, el valor liquidativo del ETF subirá y viceversa. Los costes vinculados a la estrategia de rentabilidad inversa (coste de la venta al descubierto) se deducen de la rentabilidad del fondo.

El efecto de la rentabilidad inversa es diario. Por lo tanto, la rentabilidad del índice a corto en un periodo superior a 1 día puede diferir -1 veces respecto a la rentabilidad del índice en el mismo periodo (véase el ejemplo siguiente).

Los ETF apalancados replican la rentabilidad de una estrategia que consiste en duplicar (tanto al alza como a la baja) la variación diaria de un índice gracias al apalancamiento. Tomemos el ejemplo de un ETF apalancado CAC 40. Si el índice CAC 40 gana un 2 % en un día, un vehículo de inversión como el ETF apalancado CAC 40 registrará una ganancia del 4 %.

Para los ETF, el apalancamiento es diario. La rentabilidad del índice con apalancamiento en un periodo superior a un día puede diferir 2 veces respecto a la rentabilidad del índice sin apalancamiento en el mismo periodo (véase el ejemplo siguiente).

Estos ejemplos se han simplificado intencionadamente y no tienen en cuenta el coste de la venta al descubierto referida a un día en la cesta del índice de referencia (costes expresados por la variable «repo») en el caso de un ETF a corto o los costes de financiación para duplicar la exposición (costes de apalancamiento) en el caso de ETF apalancado. Estos ejemplos ilustrativos y teóricos no implican en ningún caso situaciones futuras ni garantizan rendimientos futuros.

Lea menos
Lea más

COMPRA Y VENTA DE ETF

¿Cuáles son las diferencias entre el TER, los gastos corrientes y los gastos de gestión?

Los gastos corrientes: Es el único concepto relativo a los gastos que se ha armonizado en toda Europa. Está indicado en el documento DFI de cada OICVM.
Los gastos corrientes corresponden a los gastos de gestión y de explotación soportados efectivamente por el fondo. Los gastos corrientes se calculan basándose en las cifras del ejercicio anterior (datos «ex post»).
Cuando las cifras aún no están disponibles o ya no se consideren pertinentes, se realiza una estimación de estos gastos para el ejercicio en curso.
Los gastos corrientes indicados en el DFI en porcentaje podrán variar de un año a otro.
Los gastos de gestión, que se indican en la documentación reglamentaria francesa de un OICVM, dentro la sección «gastos de gestión y de explotación», son los gastos que se cargan directamente al fondo. Corresponden a la totalidad de los gastos incurridos en el funcionamiento de un OIC, como:
- los gastos de gestión cobrados por la sociedad gestora;
- los gastos relacionados con el depositario, los auditores, etc. (para los fondos luxemburgueses, estos gastos entrarían en la categoría de gastos administrativos, por ejemplo);
- los gastos reglamentarios, como el registro de los fondos en otros Estados miembros (para los fondos luxemburgueses, estos gastos entrarían en la categoría de gastos administrativos, por ejemplo).
- los gastos de licencias de los índices, etc.
Algunos OIC europeos diferencian los gastos de gestión (cobrados por la sociedad gestora) de los gastos administrativos (abonados al depositario, auditor, asesor legal, reguladores).  
Este concepto de gastos de gestión varía de un país a otro, incluso de un fondo a otro. El folleto de cada OIC lo define con claridad.
A los gastos de gestión y de explotación pueden sumarse:
- las comisiones de sobrerrendimiento (remuneración para la sociedad gestora desde el momento en que el Fondo supera sus objetivos. Por lo tanto, se cargan al Fondo): no es aplicable en el caso de los fondos Amundi ETF
- comisiones de movimiento que se cargan al Fondo
El TER (Ratio de Gastos Totales) hace referencia a los gastos y costes de explotación derivados de la gestión del fondo. El concepto de TER no está armonizado en toda Europa. Su metodología de cálculo puede estar definida por la normativa local. Cuando no sea así, estará definida por el proveedor del dato (sociedad gestora, distribuidor, etc.)

Lea menos
Lea más

ETF: NOCIONES BÁSICAS

¿Cuáles son los principales riesgos asociados a la inversión en ETF?

Como sucede con todos los instrumentos financieros, los ETF entrañan ciertos riesgos entre los que cabe citar, principalmente, los siguientes:
- el riesgo de que el ETF no logre alcanzar su objetivo de inversión;
- el riesgo vinculado a la volatilidad de los títulos y/o las divisas que constituyan el índice de referencia del Fondo;
- el valor de las participaciones de ETF depende de las fluctuaciones del mercado, lo que significa que las inversiones pueden subir y bajar. La inversión inicial, por lo tanto, no está garantizada de modo alguno.
- La inversión inicial, por lo tanto, no está garantizada de modo alguno. En consecuencia, los partícipes pueden perder todo el capital invertido inicialmente o parte de él.
- el riesgo de contraparte vinculado al modo de replicación seleccionado: los fondos que utilizan métodos de replicación sintética están expuestos al riesgo de contraparte derivado del uso de instrumentos financieros a plazo negociados en mercados extrabursátiles (OTC) con una entidad de crédito, por medio de un contrato swap a plazo o swap de rentabilidad total. Por lo tanto, los fondos están expuestos al riesgo de que la entidad de crédito no sea capaz de hacer frente a sus compromisos. El incumplimiento de un contrato por parte de la contraparte (o de otro emisor) puede traducirse en una disminución del valor liquidativo del fondo;
- el riesgo de contraparte vinculado al modo de replicación seleccionado
El precio de cotización bursátil del Fondo podrá desviarse de su valor liquidativo indicativo. La liquidez de las participaciones del Fondo en un mercado podrá verse afectada por una suspensión, que podrá ser debida, entre otros motivos, a:
i) la suspensión o interrupción del cálculo del índice de referencia por parte el proveedor del índice;
ii) la suspensión del mercado o los mercados de los subyacentes del índice de referencia;
iii) la imposibilidad de que la bolsa correspondiente obtenga o calcule el valor liquidativo indicativo del Fondo;
iv) la infracción de las normas aplicables a la bolsa correspondiente por parte de un creador de mercado;
v) la avería de los sistemas informáticos, especialmente, o electrónicos de la bolsa correspondiente;
vi) cualquier otro suceso que impida el cálculo del valor liquidativo indicativo del Fondo o la negociación de las participaciones del mismo.
Para los ETF de renta variable
- el riesgo de volatilidad: riesgo de que la volatilidad de los valores que componen el índice de referencia del Fondo afecte al valor liquidativo del mismo;
Para los ETF de renta fija
- el riesgo de tipos de interés: los fondos pueden presentar una exposición del 100 % al riesgo de tipos de interés, es decir, a la posible fluctuación de los precios de los instrumentos de renta fija derivada de las variaciones en los tipos de interés;
- el riesgo de crédito: riesgo de que se rebaje la calificación crediticia de un emisor privado o riesgo de impago de dicho emisor;

Estos riesgos, que se detallan en la documentación legal de cada fondo ETF de Amundi, han de tenerse en cuenta antes de tomar cualquier decisión sobre la conveniencia o no de invertir en él.

Lea menos
Lea más